Define tus prioridades
Empieza por separar lo indispensable de lo deseable. Esto evita comparar propiedades que se ven atractivas, pero no resuelven tu rutina, tu espacio o tu momento de compra.
- Tipo de propiedad y objetivo de compra.
- Número de recámaras y espacios flexibles.
- Ubicación respecto a trabajo y escuelas.
- Jardín, terraza, amenidades o accesibilidad.
Consejo práctico: Elige tres requisitos no negociables y tres características deseables.


